Un vecino que no paga perjudica a toda la comunidad. Estos son los pasos, desde la reclamación amistosa hasta la vía judicial.
La morosidad es uno de los mayores problemas de las comunidades: cuando alguien no paga, el resto acaba adelantando ese dinero. La buena noticia es que la ley da herramientas eficaces para reclamar.
Primero, la vía amistosa
El primer paso es comunicar formalmente la deuda y dar un plazo para regularizarla. Muchas situaciones se resuelven aquí, con un requerimiento claro y un acuerdo de pago.
El acuerdo en junta y la certificación de deuda
Si no hay respuesta, la junta puede aprobar la liquidación de la deuda y emitir una certificación. Ese documento es la base del procedimiento monitorio, un proceso ágil pensado precisamente para reclamar cantidades.
Consecuencias para el moroso
El propietario moroso puede quedar privado del derecho de voto en la junta y, si el procedimiento prospera, responder de la deuda, los intereses y las costas. La vivienda queda afecta al pago de las cuotas del año en curso y anteriores.
En Kuros 2000 gestionamos la morosidad con firmeza y coordinación jurídica, para proteger las cuentas de tu comunidad.

