Poner tu piso en alquiler puede ser muy rentable, pero también arriesgado si no lo haces bien. Te contamos cómo proteger tu inversión y dormir tranquilo.

Alquilar tu vivienda es una excelente forma de rentabilizar tu patrimonio, pero un mal inquilino puede convertirse en una pesadilla. La clave está en hacer las cosas bien desde el principio. Esta es nuestra guía para propietarios.

1. Fija una renta de mercado

Ni tan alta que ahuyente a los buenos inquilinos, ni tan baja que pierdas dinero. Analizamos el mercado de tu zona para encontrar el precio óptimo.

2. Selecciona bien al inquilino

Es el paso más importante. Conviene comprobar la solvencia: nóminas, contrato laboral, historial y referencias. Un buen filtro previo evita el 90% de los problemas.

3. Un contrato bien redactado

Duración, renta, actualización, fianza, gastos, obligaciones de cada parte… un contrato claro y ajustado a la Ley de Arrendamientos Urbanos te protege ante cualquier imprevisto.

4. Fianza y garantías adicionales

Además de la fianza legal, puedes pedir garantías extra o contratar un seguro de impago de alquiler, que cubre las rentas y los posibles daños.

5. Inventario y estado del inmueble

Documenta con fotos el estado de la vivienda al entregarla. Evita discusiones al finalizar el contrato.

Alquilar bien no es cuestión de suerte, es cuestión de método.

Nosotros lo gestionamos por ti

En Kuros 2000 nos encargamos de todo el proceso de alquiler: valoración de la renta, selección de inquilinos solventes, contrato, fianza y seguimiento. Tú solo cobras. Llámanos y te explicamos cómo.